En el momento que Trae Young fue traspasado la anterior temporada, muchos pensaron en que se acercaban tiempos de reconstrucción, pero más bien lo que estamos viendo en Atlanta, es una transformación. Los Hawks descubrieron un estilo mucho mas intenso, defensivo y de juego en equipo que, tras el All – Star les proporciono un sólido 20 – 6, terminando la temporada en 6a posición en la Conferencia Este, y siendo el único equipo que logró ganar mas de un partido a los vigentes campeones, New York Knicks.
Tras la agencia libre de este verano, los Hawks han decidido moverse y reforzar esa idea. Oni Saleh y la dirección deportiva han apostado por jugadores que encajan en el sistema de Quin Snyder, sacrificando talento ofensivo por rudeza, versatilidad y profundidad de banquillo.

Lu Dort y Aaron Wiggins
La operación más llamativa de Atlanta este verano, ha sido la incorporación de Lu Dort y Ryan Nembhard en un traspaso a tres bandas que enviaba al reciente número uno del draft Zaccharie Rishacher a Dallas Maverics y tres segundas rondas a Oklahoma City. Dort llega como un gran defensor consolidado. Su intensidad sobre los jugadores con balón, su capacidad de defender tanto jugadores explosivos como más físicos refuerza las líneas defensivas de Atlanta. Además podrá aportar una valiosa experiencia en Playoffs y convierte a los Hawks en uno de los equipos más incomodos de la liga.
Junto a Dyson Daniels forman una de las mejores parejas defensivas exteriores, pudiendo presionar la bola durante los 48 minutos de juego. Quizá Lu Dort no sea una referencia ofensiva, su trabajo consiste en ahogar a los anotadores exteriores, haciéndoles cometer errores que podrían convertirse en pérdidas de balón, y ahí es donde el juego de los Hawks es más efectivo, contraataques y posesiones cortas.

Curiosamente, Lu Dort no ha sido el único jugador de Oklahoma que se incorpora a la plantilla de Atlanta. Este verano los Hawks también se hicieron con los servicios de alero Aaron Wiggins. Un buen jugador de rotación capaz de aportar prácticamente en cualquier contexto, puede defender diferentes posiciones, lanzar desde el triple con buenos porcentajes, correr la pista y amoldarse a un papel secundario sin exigir protagonismo. Un perfil que este equipo necesitaba, para así no depender tanto de la primera unidad de jugadores, en una conferencia Este donde cada victoria cuenta, disponer de ocho o nueve jugadores fiables puede marcar la diferencia.

El adiós a Zaccharie Risacher
No deja de resultar llamativo que a penas dos años después de ser elegido como número uno del draft, el jugador francés ya no forme parte del proyecto.
Su evolución en Atlanta parecía no explotar, tuvo destellos como buen tirador y defensor, pero no fue suficiente como para conseguir un rol diferencial en el equipo.
Los Hawks han decidido apostar por el presente. Cambiaron potencial por rendimiento inmediato, dando a entender que el tiempo de reconstrucción ha llegado a su fin y que es momento de competir al máximo nivel posible.
Risacher tendrá ahora una nueva oportunidad en Dallas, juntandose con el reciente Rookie del año Cooper Flagg. Un equipo no tan centrado en competir, donde podrá quizá, jugar con menos presión y desarrollarse como jugador.
Veamos si esta temporada con los Mavericks llega una nueva y mejorada versión de Zaccharie Risacher, o lo que hemos visto hasta ahora del pic 1 de 2024, es todo lo que puede ofrecer.

La renovación de CJ McCollum
Pocas personan pensarían que el intercambio entre Atlanta y Washington fuera a traer tanta esperanza al equipo de Georgia. Tras el último tramo de la temporada y su actuación en Playoffs ante el equipo de New York, el veterano CJ McCollum se ganó la estancia en la plantilla de los Hawks.
Desde su llegada el Cj aportó al ataque orden, experiencia y capacidad de anotar en momentos decisivos, mientras que al mismo tiempo funciona como referencia en jugadores jóvenes tanto dentro como fuera de la pista. Pese a que no se encuentre en el «pic» de su carrera, continúa siendo uno de los mejores generadores anotadores de la plantilla.
Atlanta necesita estabilidad, y McCollum es justo lo que representa.

Una nueva generación llama a la puerta.
Todos los movimientos y renovaciones, sumados a las recientes incorporaciones del draft Kingston Flemings (Pick 8) y Zuby Ejiofor (Pick 23) convierten a los Hawks en uno de los equipos con más expectación de cara a la siguiente temporada. Quin Snyder ha demostrado que se le da bien desarrollar talento joven, por lo que los nuevos jugadores podran aprender rodeados de veteranos y jugadores que se encuentran en crecimiento.

Además este equipo arranca con una pequeña ventaja sobre el resto. Grandes rivales se han formado en la conferencia Este y otros se han reforzado; Miami, Sixers, Boston… Pero muchos de ellos, han movido o recibido nuevos jugadores de gran calibre y deben construir buena química en la pista. En cambio Atlanta viene de un pequeño momento de euforia. Pese a haber perdido en primera ronda de Playoffs contra los vigentes campeones, haber clasificado directamente dejando atrás el Play in, en el que llevaban jugando desde la existencia del mismo ( 5 años seguidos), da un soplo de aire fresco a la franquicia y le hace encarar la siguiente temporada con mayor esperanza y mayores expectativas.
