Mientras medio mercado espera nombres grandes, en Los Ángeles Clippers han hecho lo contrario, firmar barato, firmar rápido y firmar con gente que ya conocían. Tres renovaciones, un fichaje que cruza la ciudad y una revelación en Las Vegas resumen lo que ha sido, hasta ahora, el verano de la franquicia angelina.
Sanders, Hachimura y Miller: la base que se queda
El primer bloque de movimientos tiene un denominador común: continuidad a precio de saldo. Kobe Sanders, agente libre restringido tras su año de rookie, ha renovado por 4 años y 11´2 millones de dólares, con las dos primeras temporadas garantizadas. El ala de 6’8″ promedió 7´3 puntos, 2´2 rebotes y 1´6 asistencias en su primer año, con un notable 40´8% en el triple. No es un contrato que vaya a mover la aguja, pero blinda a un jugador que todavía tiene margen de crecimiento.
Jordan Miller sigue el mismo patrón: 3 años y 15´3 millones, solo con el primer año garantizado, después de que los Clippers rechazaran su opción de equipo y le dieran la qualifying offer. Miller firmó la mejor temporada de su carrera, 10´0 puntos, 3´0 rebotes, 2´3 asistencias con un 53´1% en tiros de campo, y su renovación confirma que el frente oficinista cree en su margen de mejora dentro de la rotación.
El movimiento más llamativo, sin embargo, es la llegada de Rui Hachimura. El japonés deja a los Lakers pero no deja Los Ángeles, firma por 2 años y 28 millones, con opción de equipo en el segundo. Hubo negociación de sign-and-trade entre ambas franquicias que no llegó a puerto, los Clippers solo ofrecían dinero, los Lakers pedían activos, así que Hachimura llegó como agente libre puro. Venía de una temporada regular sólida (11´5 puntos, 51´4% en tiros de campo, 44´3% en triples) y de unos playoffs sobresalientes con 17´5 puntos y un 56´9% desde el triple. Su llegada tiene sentido inmediato, un ala-pívot que estira el campo y anota con eficiencia es exactamente lo que necesita un frontcourt que está reconstruyendo su identidad tras la salida de Kawhi Leonard hacia Toronto.
Baba Miller, el mallorquín que se cuela en la conversación

Si hay un nombre que ha generado más ruido del esperado en este inicio de verano, ese es Baba Miller. El ala-pívot de Mallorca, elegido en la posición 36 del Draft 2026 tras su paso por Cincinnati, ha firmado un contrato de novato de 4 años y 9´6 millones, con las dos primeras temporadas completamente garantizadas. Es una apuesta clara, la franquicia le está dando tiempo y estabilidad antes de exigirle resultados inmediatos.
Y de momento, Baba está respondiendo. Debutó con 12 puntos, 5 rebotes y 3 tapones ante Sacramento, y mejoró en su segundo partido con 15 puntos, 5 rebotes y 2 asistencias frente a Utah, incluyendo un triple desde el medio campo que ya circula en redes. Con 6’11» de altura, visión de juego y una proyección defensiva interesante, empieza a aparecer en conversaciones de medios americanos como posible robo del draft. Es pronto para sacar conclusiones, la Summer League siempre engaña un poco, pero el contexto (contrato largo, minutos garantizados, necesidad real de talento joven en el frontcourt) juega a su favor.
Keaton Wagler, la gran apuesta de futuro
Si Baba Miller es la sorpresa de la segunda ronda, Keaton Wagler es la apuesta declarada de la franquicia a largo plazo. Los Clippers lo eligieron con el pick número 5 del Draft 2026, una selección que muy pocos veían venir cuando Wagler llegó a Illinois como un recluta de tres estrellas prácticamente desconocido. Lo que hizo después fue de otro nivel, 17´9 puntos, 5´1 rebotes y 4´2 asistencias de media como freshman, con un 44´5% en tiros de campo y un 39´7% en el triple. Ganó el Big Ten Freshman of the Year, el Jerry West Award y entró en el segundo equipo All-American por consenso. Con capacidad tanto para crear como para anotar, Wagler llega a Los Ángeles sin la presión de ser la primera opción inmediata, pero con todas las herramientas para convertirse en ello con el tiempo. Y de momento el arranque acompaña, en su primera aparición destacada de Summer League firmó 26 puntos en la victoria ante Minnesota en la prórroga, dejando claro que su nivel de producción en la NCAA no fue un espejismo .
Lo que queda por resolver
No todo está cerrado. Bennedict Mathurin, agente libre restringido llegado en el traspaso de Ivica Zubac, sigue sin firmar a día de hoy. Los Clippers quieren retenerlo, pero también han abierto la puerta a un sign-and-trade si no encuentran acuerdo por el número adecuado. La negociación se ha ralentizado, en parte, porque la franquicia prefiere no mover más fichas de plantilla mientras se resuelve el limbo administrativo en torno al traspaso de Kawhi Leonard.
Peyton Watson, de los Nuggets, también estuvo sobre la mesa como objetivo de sign-and-trade, pero el precio pedido por Denver ha sido, según las fuentes, demasiado alto. Todo apunta a que el interés se está enfriando en favor de centrar todos los recursos en retener a Mathurin.
De momento, los Clippers tienen una base joven, barata y con margen de crecimiento. Falta ver si eso se traduce en algo más que buenas sensaciones de verano.