Milwaukee entra en la última semana antes del training camp explorando un traspaso por Jalen Duren, justo cuando Detroit y su pívot llegan a un punto muerto por 200 millones de dólares

Cinco días antes del Media Day, con la plantilla ya prácticamente cerrada y los Bucks organizando actividades de convivencia de cara al training camp, ha aparecido el nombre que menos se esperaba en la agenda de Milwaukee: Jalen Duren. Según Sam Amick y Hunter Patterson, de The Athletic, los Bucks son uno de al menos dos equipos, junto a Sacramento Kings, con interés serio en el pívot de los Detroit Pistons. El reporte no confirma que Milwaukee haya hecho ya una oferta formal, pero sí que el interés es real y que se mueve en paralelo a un pulso contractual que lleva semanas atascado en Detroit.

El pulso entre Duren y Detroit

Duren, de 22 años, viene de la mejor temporada de su carrera: 19.5 puntos y 10.5 rebotes de promedio, primera convocatoria All-Star y mención All-NBA, siendo una de las piezas centrales de que Detroit se convirtiera en un rival serio del Este. Ese salto de nivel es justo lo que ha complicado su renovación. Según Shams Charania (ESPN), los Pistons ya subieron su oferta de 190 a 200 millones de dólares a cinco años, totalmente garantizados y sin opciones, y Duren sigue sin firmar. Detroit, además, se ha negado hasta ahora a explorar la vía del sign-and-trade, lo que en teoría cierra la puerta a que cualquier rival negocie directamente con él mientras siga bajo contrato con los Pistons.

Ahí es donde entra la otra pieza del rompecabezas: Duren tiene hasta el 1 de octubre para aceptar la qualifying offer de Detroit, unos 9.6 millones de dólares. Si la firma, se convierte en agente libre sin restricciones el próximo verano, y Milwaukee podría ir a por él sin tener que ofrecer nada a los Pistons a cambio. Es un camino más lento, pero también el único que no depende de que Detroit cambie de postura sobre el traspaso.

Qué pondría Milwaukee sobre la mesa

Si la vía es el traspaso y no la agencia libre del año que viene, el paquete que más ha sonado, reportado por Evan Sidery, gira en torno a Myles Turner más capital de draft. Turner, bajo contrato hasta 2028-29 a unos 26.6 millones anuales, es el activo con más valor de mercado que tiene Milwaukee para una operación de esta magnitud: un pívot moderno, con tiro exterior y protección de aro, en la última fase de su prime. Cambiar a Turner por Duren no es solo cambiar de nombre en la posición de pívot, es cambiar de perfil por completo: de un anotador espaciador de 29 años a un reboteador y finalizador de 22 que todavía tiene margen para mejorar.

Y ahí aparece la pregunta que nadie ha resuelto todavía: Milwaukee ya tiene un pívot joven en plantilla. Kel’el Ware llegó precisamente en el trade de Giannis a Miami, tiene 21 años y fue titular en Miami la temporada pasada. Si los Bucks cierran una operación por Duren, la lectura inevitable es que Ware deja de ser el pívot del futuro para convertirse en pieza de rotación, o directamente en moneda de cambio de un paquete distinto. Ninguna fuente ha aclarado todavía qué pasaría con él si la operación se cierra.

Por qué esto recuerda, para bien y para mal, a 2023

El paralelismo es evidente y los propios analistas de Milwaukee lo han señalado estos días: el 27 de septiembre de 2023, a las puertas del training camp, los Bucks cerraron el trade por Damian Lillard. La operación generó ilusión inmediata, pero también dejó a Milwaukee sin tiempo real para trabajar la química antes de la temporada, algo que, según reconocieron varios jugadores después, pesó más de lo esperado en un vestuario que necesitaba integrar a una superestrella con balón en las manos en pleno curso.

Duren no es Lillard, y ahí está la diferencia que más tranquiliza. No es un jugador que necesite el balón ni que compita por protagonismo ofensivo con nadie del roster actual, encaja como finalizador y reboteador, no como creador. Tampoco hay ya expectativas de contender inmediato que una llegada tardía pueda descarrilar, Milwaukee no compite este año por un anillo, compite por sentar las bases del proyecto post-Giannis. Eso le da más margen para absorber una incorporación de última hora sin que la química de vestuario, que según varios reportes se está construyendo bien estas semanas previas al camp, se resienta como en 2023.

Opinión: tiene sentido perseguirlo, pero no a cualquier precio

Como aficionado de los Bucks, entiendo la tentación. Duren es exactamente el tipo de activo joven con techo alto que una reconstrucción como la de Milwaukee necesita capturar cuando aparece la oportunidad, y a diferencia de 2023, esta vez no hay presión de rendimiento inmediato que pueda salir mal. Pero pagar el precio de Turner por un jugador que Detroit todavía podría retener con su qualifying offer, dejando a Milwaukee sin haber resuelto nada y con un hueco real en el poste, es un riesgo que solo compensa si la operación se cierra en términos razonables.

Mi lectura es que Milwaukee hace bien en escuchar y en preparar el terreno, pero que la vía inteligente es esperar al 1 de octubre. Si Duren acepta la qualifying offer de Detroit, los Bucks pueden ir a por él el próximo verano sin ceder a Turner ni tocar el hard cap del primer apron en el que ya operan con apenas 14 millones de margen. Si Detroit cede antes en el traspaso, mejor todavía. Pero forzar una operación esta semana, con Kel’el Ware todavía sin haber jugado un solo partido de la era post-Giannis, sería repetir el error de 2023 con otro nombre en la camiseta.