Miami ya tiene la respuesta a la pregunta que dejó abierta tras perder a LeBron James. Klay Thompson jugará la temporada 2026-27 con los Heat, después de que Dallas le rescindiera el contrato y él decidiera firmar por bastante menos de lo que le quedaba en Texas. Bradley Beal volvió a los Clippers y DeMar DeRozan se marchó a Denver: de los tres nombres que manejaba Pat Riley, Miami se queda con el único que de verdad cambiaba el techo de este equipo.

La espera terminó a finales de julio, cuando LeBron James anunció que jugaría su temporada número 24 en Philadelphia. Miami, que llevaba meses soñando con completar un trío junto a Giannis Antetokounmpo y Bam Adebayo, se quedó entonces con lo que ya tenía: un margen salarial estrecho y tres nombres en la agenda, Klay Thompson, Bradley Beal y DeMar DeRozan, para intentar resolver el problema más evidente de la plantilla, la falta de tiro exterior. Tres semanas después, el desenlace ya es conocido, y es mejor de lo que parecía posible en agosto.

Klay Thompson, por la vía menos esperada

Durante buena parte del verano, la operación por Thompson se leyó como un pulso entre Miami y Dallas: los Heat querían al escolta, pero los Mavericks preferían resolver su salida mediante un traspaso que les devolviera algo de valor, no dejarlo marchar gratis. Miami y Dallas llegaron a hablar de un traspaso directo, pero después de haberlo apostado todo por Antetokounmpo, a los Heat no les quedaba prácticamente nada que ofrecer que interesara a los Mavericks.
La solución, al final, no fue un traspaso: fue una rescisión. Dallas anunció el pago del año de contrato que le restaba a Thompson, 17´5 millones de dólares para 2026-27 y, en cuanto quedó libre tras pasar por la lista de cortes, el propio Thompson firmó con Miami. El contrato: dos años por 11´48 millones de dólares en total, 5´6 millones para esta temporada y 5´9 millones para 2027-28 (5´74 millones de media anual), con opción de jugador en la segunda temporada y un 15% de trade kicker. No podrá ser traspasado hasta el 15 de diciembre.
Es una rebaja de casi 10 millones de dólares respecto a lo que Thompson tenía garantizado en Dallas, y encaja exactamente en el hueco de la mid-level no contribuyente que Miami llevaba semanas reservando. El resultado es el fichaje que este verano necesitaba de verdad, un tirador de élite sin necesidad de balón, capaz de abrir el campo para dos interiores como Giannis y Adebayo, a un precio que ni siquiera obligó a los Heat a comprometer margen adicional.

Beal y DeRozan, dos puertas cerradas en direcciones distintas

Las otras dos vías que manejaba Miami se resolvieron, ambas, lejos de Florida. Bradley Beal, que había mantenido una conversación preliminar con el entorno de los Heat, terminó regresando a Los Ángeles Clippers el 14 de agosto, con un contrato de dos años y 13´2 millones de dólares y opción de jugador en el segundo año. La vía de Miami nunca llegó a ganar tracción real frente a la continuidad en California.
DeMar DeRozan, por su parte, firmó con Denver Nuggets por un año y 3´9 millones de dólares, en una operación en la que Nikola Jokić, Aaron Gordon y Jamal Murray tuvieron un papel activo de reclutamiento. Miami estaba en contacto con su representación, igual que Cleveland, pero ninguna de las dos ofertas logró competir con la propuesta de un proyecto ya construido en torno a un candidato a MVP.
Con Thompson resuelto, ninguna de estas dos salidas duele especialmente, el problema que Beal y DeRozan podían solucionar, anotación de volumen, nunca fue tan urgente como el espaciamiento que aporta Thompson.

Cómo queda el roster de Miami

El grueso de la plantilla para 2026-27 está prácticamente cerrado: Giannis Antetokounmpo, Bam Adebayo, Andrew Wiggins, Davion Mitchell, Bobby Portis, Nikola Jović, Tim Hardaway Jr., Simone Fontecchio y ahora Klay Thompson, que ocupa la plaza número 13 de la plantilla. Queda un último hueco, el número 14, que Miami preferiría destinar a un pívot de rotación: el nombre que más ha sonado en los últimos días es Nick Richards, agente libre que se ha dejado ver entrenando con jugadores de los Heat en Kaseya Center. La franquicia tiene hasta el 29 de agosto para resolverlo.

Opinión: el verano que parecía incompleto termina siendo un acierto

De los tres nombres que Miami perseguía, Thompson era el único que de verdad cambiaba el techo competitivo del equipo, y es precisamente el que han conseguido, además a un precio muy por debajo de mercado. Eso no debería tapar los riesgos, Thompson tiene 36 años y llega con un historial físico preocupante, y sigue pendiente el último hueco de plantilla. Pero comparado con el escenario que se dibujaba a principios de agosto, ningún refuerzo de tiro, margen agotado y un roster corto de plazas, Miami cierra el verano bastante mejor de lo que parecía posible cuando LeBron eligió Philadelphia.
Con Thompson sumado al ataque de Giannis y Bam, Miami entra en el training camp de septiembre con la pieza que más necesitaba resuelta y una última decisión pendiente, la del pívot suplente, que ya no condiciona el rumbo de la temporada. Igualmente, creo que el verano termina bien para Miami, ya que dentro de deshacerse de prácticamente todo el núcleo de su plantilla por Giannis, se han conseguido rehacer, como quien dice. Por otro lado, no creo que Giannis Antetokounmpo esté muy contento con el equipo que le rodea, ha querido salir de un solar en construcción, para irse a un solar desértico, o lleno de jugadores cerca de su retiro o que ya están en declive, como son Bobby Portis, Tim Hardaway Jr., o Klay Thompson ahora. Cierto es, que piezas como Davion Mitchell, Nikola Jovic, Andrew Wiggins y Bam Adebayo, pueden ser muy buenos assets rodeándole, pero creo que estamos todos de acuerdo, que el anillo, todavía les queda muy lejos, y el equipo está ahora, con el futuro hipotecado, y sin activos reales traspasables por una tercera estrella de calibre ALL-NBA que acompañe a Bam Adebayo y Giannis Antetokounmpo hacia las finales.

En líneas generales, creo que Miami es más trascendente ahora de lo que era a final de temporada, pero no creo que Miami consiga hacer aún más grande la leyenda de Antetokounmpo, el anillo en los Miami Heat, es todavía, más que un sueño.