¿Cuánto vale reconstruir bien? Milwaukee lleva un verano entero intentando averiguarlo

Han pasado poco más de cinco semanas desde que Giannis Antetokounmpo dejó de ser un jugador de los Bucks, y Milwaukee ya ha tomado más decisiones que en los tres veranos anteriores juntos. El trade con Miami fue solo el primer paso. Lo que ha venido después, dos picks del draft en lotería después de una década, un contrato de renovación que ha hecho ruido por motivos equivocados, un intercambio de veteranos con Detroit y ahora una persecución activa por una joya de los Denver Nuggets de 23 años que Denver no sabe si puede permitirse retener, dibuja el mapa de una franquicia que sabe exactamente en qué fase está: Acumular talento antes de decidir.

El trade que lo empezó todo

El 23 de junio, la víspera del draft, Milwaukee cerró el traspaso más comentado del verano en toda la NBA: Giannis Antetokounmpo a los Miami Heat. A cambio, los Bucks recibieron a Tyler Herro, Kel’el Ware, Jaime Jaquez Jr. y Kasparas Jakucionis, además del pick número 13 de ese mismo draft, dos primeras rondas futuras (2031 y 2033), un swap en 2030 y una segunda ronda en 2033. Sumado a su propio pick número 10, Milwaukee entró al draft con dos elecciones de lotería por primera vez en diez años.

No hace falta reescribir aquí la historia completa del trade, ya la contamos con detalle cuando se cerró (puede leer el artículo AQUÍ), pero sí conviene recordar el marco: trece temporadas, dos MVP y un anillo terminaron en una noche de junio, y Milwaukee pasó de tener el mejor jugador de su historia a tener un lote de jugadores jóvenes y activos de draft. Es la definición exacta de empezar de cero.

El draft: dos ladrillos, no una superestrella (¿Por ahora?)

Con el pick número 10, propio, los Bucks eligieron a Brayden Burries, escolta de Arizona. Con el pick número 13, llegado del trade de Giannis, se quedaron con Nate Ament, alero de Tennessee de 6’10» con atletismo por encima de la media, aunque su tramo final de temporada universitaria, fue un poco decepcionante y le hizo bajar posiciones en las quinielas. Ninguno de los dos es el tipo de nombre que resuelve una reconstrucción por sí solo, y es probable que ni Horst ni Taylor Jenkins, el nuevo entrenador, esperen eso de ellos todavía. Son piezas de desarrollo, no de impacto inmediato. Pero si han dejado claro, por destellos en la summer league, que tienen el potencial, para ser los dos pilares del proyecto dentro de unos años.

Movimientos de despacho: consolidar antes de gastar

El 8 de julio, Milwaukee cerró una operación menor pero reveladora dentro de un traspaso mayor a seis equipos: enviaron a Taurean Prince y Gary Harris a Detroit a cambio de Caris LeVert y dos segundas rondas de 2027. Los tres jugadores implicados estaban en el último año de contrato, así que la lectura de fondo es sencilla: los Bucks cambiaron dos rotaciones de bajo impacto por un jugador con más recorrido ofensivo, LeVert promedió 7´4 puntos en Detroit la pasada temporada, en lo que fue para él a nivel individual, una mala temporada, pero fue determinante en el séptimo partido de segunda ronda ante Cleveland, y por el otro lado, Milwaukee recoge algo de munición extra para el draft.

Antes de eso, el primer movimiento del verano en agencia libre había sido de gestión inteligente: la renovación de Ousmane Dieng. El ala francés, que llegó a Milwaukee en el traspaso de mitad de temporada procedente de Oklahoma City y cerró el curso con 11 puntos, 4´6 rebotes y 3´6 asistencias en 30 partidos, renovó por 3 años y 17´5 millones de dólares, con opción de equipo en el tercer año. Los Bucks le retiraron la qualifying offer, que le habría pagado 8´77 millones solo la próxima temporada como agente libre restringido, para poder negociar en mercado abierto un acuerdo más barato a largo plazo. El resultado es de los contratos más comentados del verano en clave positiva: un ala de 23 años, con anillo de la NBA de 2025 con los Thunder, a poco menos de 5´8 millones por temporada. Una renovación, que a los seguidores de bucks, como yo, nos deja un sabor de boca brutal, ya que es un jugador con mucho potencial, todavía joven, y que ha demostrado ya capacidades superiores a la media, sin oportunidades reales.

El movimiento que sí ha generado ruido de verdad es la renovación de Gary Trent Jr., a quien Milwaukee ha dado un contrato de 4 años y 64 millones de dólares tras la que fue, según varios medios estadounidenses, la peor temporada de su carrera. Es un contrato que varios analistas de mercado han señalado directamente como uno de los peores fichajes del verano en toda la liga. Se puede argumentar que Milwaukee quería conservar una voz de vestuario durante una fase de transición evidente, y hay lógica en eso. Pero el precio pagado por esa continuidad es, cuanto menos, difícil de justificar deportivamente. También se habla, que este contrato fue pactado hace varias temporadas, cuando Gary Trent se unió a la plantilla de Milwaukee por un contrato mínimo, para cuadrar salarios tras el fichaje de Damian Lillard por el equipo de Wisconsin, lo cuál es algo ilegal dentro del marco de negociaciones contractuales de la NBA, y podría generarle problemas a Milwaukee, ya que este tipo de movimientos suele acarrear sanciones, que en muchas ocasiones, impactan al capital de draft.

El expediente Peyton Watson: la pieza que puede definir el verano

Si algo puede convertir este verano en algo más que un simple vaciado de plantilla, es Peyton Watson. El ala de Denver, de 23 años, firmó la mejor temporada de su carrera, 14´6 puntos, 4´9 rebotes, 2´1 asistencias y un notable 41´1% en triples sobre 3´6 intentos por partido en 54 partidos, y ahora es agente libre restringido en una situación muy concreta: los Nuggets son, a día de hoy, el único equipo de la liga instalado en el segundo apron, después de igualar la oferta a Spencer Jones. Eso les deja con muy poco margen para retener a Watson en condiciones normales, y le empuja hacia la vía del sign-and-trade.

Milwaukee lleva semanas en esta pelea junto a Clippers y Hawks, y según los reportes más recientes, Jake Fischer y Marc Stein, a fecha del 27 de julio, los Bucks han pasado a ser considerados favoritos para quedarse con él. Tienen dos argumentos de peso: una excepción de traspaso de 25´5 millones generada precisamente en el trade de Giannis, y varios contratos de jugadores jóvenes que podrían servir de moneda de cambio, además, para el bueno de Peyton, le pueden ofrecer las llaves del pabellón, si es lo que él quiere.

El problema es el precio. Denver, según fuentes de la liga, estaría pidiendo una compensación en la línea de lo que Utah recibió de los Lakers por Walker Kessler: dos primeras rondas sin proteger, más dos swaps. Conviene ser claro aquí: esa cifra es una referencia de mercado citada por varios insiders, no una petición confirmada oficialmente para el caso Watson. Lo que sí está confirmado es que Milwaukee está hard capped en el primer apron con apenas 14 millones de margen, lo que significa que necesitarían librarse de un contrato, LeVert o Kyle Kuzma son los nombres que más suenan, para poder ejecutar cualquier operación de esta magnitud.

Si el trade se cierra en términos razonables, sería la primera señal real de que Milwaukee no está solo acumulando activos, sino empezando a convertirlos en algo concreto.

Cómo queda el roster de cara a 2026-27

El esqueleto de la plantilla combina tres capas bien diferenciadas. La primera es la experiencia contrastada: Myles Turner (26´6 millones) y Kyle Kuzma (20´5 millones) siguen siendo los veteranos de mayor peso salarial y el ancla defensiva y ofensiva del equipo, respectivamente, aunque Kuzma durante su carrera, siempre genere más dudas que respuestas. La segunda es el bloque llegado directamente del trade de Giannis: Tyler Herro, con diferencia el jugador de mayor techo ofensivo del roster con 33 millones de salario, junto a Jaime Jaquez Jr., Kel’el Ware y Kasparas Jakucionis, todos ellos por debajo de los 6 millones anuales y con margen de crecimiento real. La tercera capa es la de continuidad y desarrollo: Ryan Rollins sigue bajo el contrato de 3 años y 12 millones que firmó en julio de 2025, con opción de jugador para la temporada 2027-28, una auténtica ganga si mantiene su progresión, Ousmane Dieng llega renovado con el contrato ya descrito; y los dos picks del draft, Brayden Burries y Nate Ament, completan el bloque joven junto a piezas de rotación como Kevin Porter Jr. (con opción de jugador), Caris LeVert, Jericho Sims, Pete Nance y Bogoljub Markovic (Pick de segunda ronda del año pasado, que militó en el Mega Serbio, una campaña más para seguir con su desarrollo).

Es un roster con más profundidad que talento consolidado. Nadie en esa lista tiene todavía el perfil de franquicia que Milwaukee necesitará encontrar en los próximos dos o tres drafts.

¿Dónde puede acabar Milwaukee en el Este?

Aquí es donde el mercado se divide, y de forma llamativa. CBS Sports colocó a los Bucks 30.º de 30 equipos en sus power rankings tempranas, última posición de toda la liga, algo que generó bastante indignación entre la afición y que, para mi gusto, es un ejercicio más de titular que de análisis real: es difícil justificar que un equipo con Turner, Herro y Kuzma sea peor que las plantillas más desmanteladas de la liga.

En el otro extremo, Dairyland Express sitúa a Milwaukee 13.º en el Este, dentro de lo que llaman el «tier de la burbuja de playoffs», por delante de Bulls y Nets, a los que consideran ya en zona de tanking declarado. Otros análisis apuntan a que los Bucks podrían repetir el puesto 11 de la pasada temporada (32-50), con el argumento de que la incertidumbre en la rotación y el tiempo de adaptación de las piezas nuevas pesarán más que cualquier mejora de talento puro.

En mi opinión, parece que la gente le tiene odio a Milwaukee, no es muy difícil sentarse a mirar el roster, y ver que ya a día de hoy tiene cosas que le permiten competir a cierto nivel. Estamos hablando de un equipo que sale a la cancha con Ryan Rollins ( candidato a MIP el año pasado) como base, Tyler Herro (Ex-All star y primera espada ofensiva en Miami la temporada pasada) en la posición de escolta, Jaimez Jaquez (candidato a 6to hombre, sin oportunidades de titularidad nunca) como alero, Ousmane Dieng/Kyle Kuzma como ala-pivot y Myles Turner bajo el aro, a todo esto, hay que sumarle, que cuando Jenkins necesite soluciones en pista, se gira a mirar el banquillo, y verá a Gary Trent, Caris Levert, AJ Green, Brayden Burries (quien sabe si titular viendo su nivel en Summer League), Nate Ament, Kevin Porter, Kelel Ware, Kasparas Jakucionis, Jericho Sims, Pete Nance o Bogoljub Markovic.

Poner a esta plantilla como último de la NBA y conferencia Este, me parece un insulto, y más viendo que han mejorado MUCHO en profundidad. Los puntos ahora estarán repartidos entre más jugadores, ya no vas a tener a Giannis pidiendo balones o exigiendo responsabilidades cuando no toca, y Jenkins tendrá múltiples soluciones durante todos los partidos. Todo esto, sabiendo que es un equipo que el año pasado acabó en el puesto 11º de la conferencia Este, teniendo mucha menos profundidad de plantilla y talento, y con Giannis lesionado el 70% de la misma.

Personalmente, creo que Milwaukee terminará la temporada por encima de ese puesto 11º en la conferencia, sorprendiendo a mucha gente durante la temporada, y muy probablemente acabará peleando por colarse en uno de los puestos de play-in de la conferencia. Quien sabe si, Milwaukee, acabará por encima de los Miami Heat del flamante Giannis Antetokounmpo, ya que miras el roster a día de hoy, y siguen siendo el mismo solar que quedó desde el traspaso por el griego, pero esto es una hot take, y estas las guardaremos para cuando hagamos las predicciones de temporada en Octubre.